miércoles, 12 de junio de 2013

Esclavismo de la candidez

El mesías, la aparición, sus bestias. El reconocimiento de su insignificancia recortada y re-significada. 

Los ángeles, algunos demonios, los asesinos. Los corderos que migran de piel, sin principio alguno de lo ético. La confabulación.

Los mesías. El hablante muerto y difuso. La resucitación de las almas.

El aspecto andrógino y la instauración del ser. La importancia  cuando dicen: vaciarse de contenido.

Y la explicación estremece al siglo no vencido. Lo inaudito del Dios virgen del Mal. Y nunca podría explicitar la imposición de límites en las visiones.

La intuición casi certera y a priori de lo qué sucederá en el mundo.

Mesías. La melancolía del hecho crucial de Dios, mistificarse. Hacerse carne. perplejarse junto al espectro. Aislar lo mudo del entendimiento.