viernes, 23 de mayo de 2008

"A próposito de..

El actual desarrollo tecnológico en los medios de comunicación ha hecho de los
detalles domésticos de nuestras vidas cotidianas un acontecimiento especta-
cular y expuesto a la indiscreción de ignotos destinatarios de nuestras más
inocentes intenciones comunicativas. Asi también, el horror y los errores que
viven los hombres pueden terminar por banalizarse. Porque los horrores, ya
sean éstos de forma masiva o bien, de forma individual, se " espectacularizan"
a tal punto que las injusticias sociales tienen la magnitud y la gravedad según
la cantidad de veces que se repite en un medio o al ranking de espectadores
que se interesan por ella. Pero entonces, la injusticia que vive un hombre en
cualquier rincón de una ciudad como Frankfurt o en un pequeño pueblo de
Santiago del Estero ¿es igualmente una injusticia? y esto ¿ es así a pesar de
que ella pase desapercibida por los medios de comunicación masiva o por las
organizaciones que llegan a institucionalizar y legitimar lo sensible para tales
males?.
¿Cuáles son los derechos humanos que tienen los hombres?¿cuáles derechos
humanos, sociales y políticos son más relevantes?¿hasta que punto podemos
equiparar la gravedad de la violación del derecho a la preservación de las
aguas no contaminadas de un río y, al mismo tiempo, el derecho a la vida fren
te al genocidio sistemáticamente cometido por pertenecer a una raza, a una
religión, a una ideología o a un pueblo? Para nuestros principios éticos y con-
ciencia ¿ es equivalente la violencia moral cuando se trata de la matanza de
ballenas que de las limpiezas étnicas, sean éstas en Kosovo o en Palestina?
Pues hoy, los actos de gobierno y de fuerzas paragubernamentales, o las
acciones colectivas de pueblos que se enfrentan encarnizadamente contra
otros pueblos, están más expuestas al juicio moral de la humanidad y tienen
la posibilidad de ser controladas aún desde afuera, sin, inclusive, esperar que
entre ellos se alcance algún acuerdo. Estas son las invasiones y guerras en
nombre de la salvaguarda de los derechos humanos cuando el horror ha sido
instalado en imagén y en la conciencia pública...
Por otra parte, esto tambien plantea problemas de derechos políticos tales
cómo la legalidad y legitimación de la intervención de un Estado o fuerza
supranacional contra otro Estado.En la nueva configuración de las escalas
jerárquicas de tomas de decisiones los Estados Nacionales están bajo la
auditoría económica, política o del ejercicio de los derechos por diversas
instancias supranacionales.Pero, para tales instancias ¿ hasta que punto
sus juicios morales no violentan el derecho a la identidad cultural de un
pueblo?¿Desde que sutrato legitiman su autoridad para erigirse en sujetos
capaces de juzgar los actos de otros individuos que poseen en muchos casos
otros valores tradicionales, otra historia?¿Que es lo que legitima los actos
de decisión según los cuales nuestros derechos son los derechos de todo
hombre y los derechos que nosotros proclamamos enuncian los derechos
de la naturaleza humana?
¿No estamos naturalizando los que son, en ultima instancia, principios,
o normas que se han constituido como rectores de nuestra vida a partir de
nuestra propia praxis social e historicamente constituidas?.
Raul A. Rodriguez.
graduado en filosofía en la Universidad Nacional de Tucumán.

jueves, 22 de mayo de 2008

Tiraron agua..

Y todas esas gotas esparcidas en miles me toman por la espalda
perforan la niñez, de ese áquel que nunca fué.
Manchones de agua, sustraen un aire latente y condensan
la forma rugosa de mis pies.
Déspues de la caída, de haber partido atrás, mirando sin fuerza
dilatado en el viento, quiero sentirte a pleno, que lleguemos
a la cima.¡ a la montaña¡

Horizontes se dejan traslucir, se abren pasando sobre las cortinas
lluviosas que continuan taladrando la modorra.
Muero. muero en letra y cuerpo por un beso, un abrazo, el sentirte
toda mía.
Muero en ese beso que rescate, que cuelgue, que me asfixie.
Muero, porque me encuentres en la multitud, te hagas lugar
y tomes de la mano, lo que haya que tomar.

miércoles, 21 de mayo de 2008

nada de nada..

Toda la vertiente planetaria
envuelta en este saco.
Toda la luz, carcomida en este espacio.
lanzaos gritos y ¡ planear¡
tomar metralla de palabra y ¡fustigar¡.
Todas las olas venidas a menos, ni un bocado
de aire, se cuela entre la espuma.

Festejad niños, festejad¡.

Recorren la tierra en zig zag, vuelan el bing bang.
Es el camino recorrido y perdido a matorrales.

Pobre los gatos de estos tiempos, tan rasposos
tan inquietos.
Vinieron a traernos pan, a implantar verdad.
Vinieron a juzgar moral, encadenaron el pan.
Suponen Dios, entregan muerte.
se menea, se palmea y nada recorre en estas
aguas.
¡Como extrañarte, cómo amarte¡
navegamos envueltos, en esta nube pasajera.

"Escribir es desordenar"

la literatura es una rama de la historia. Pero, a la vez, la historia
es un relato tensionado entre las apuestas literarias y el rigor de las
ciencias.
Por ende, la historicidad de la literatura está en la base de su
constitución. Un ejemplo que lo atestigua: los generos literarios
no poseen límites inmutables, en cuanto ningún género determina
su espacio para siempre.
Los géneros, pués, antes que sus espacios tienen circunstancias.
La crítica y el ensayo son áquellos géneros donde la historia se
manifiesta en forma menos solapada, más ostensible, se diría sin
ficción. Aunque tal manifestación no quiere decir que lo éfimero
y lo circunstancial constituyan su signo.
Según arrecien los vientos de los tiempos, los géneros aparecen y
desaparecen del campo literario sin pedir permiso. La historia
de la literatura está vertebrada por este proceso de turbulencias
y cambio.
Un ejemplo de estos tiempos vertiginosos: el correo electrónico,
el instantáneo e-mail, está desplazando aceleradamente las cartas
tradicionales (desde la pluma a la máquina de escribir), que confi
guraron el género epistolar. Género que, bien se sabe, mucho había
tardado en ser admitido cómo tal.
Claro que los escritores no escriben ni dejan de escribir por
cuestiones de límites: sus incitaciones son otras, ostensiblemente
otras.
Escribir es desordenar. El ordén pone paños fríos, cauteriza, remienda
tapa, esconde: ordena.
¿la crítica? suele hablar de géneros y de otras clasifiaciones y
desclasificaciones. suele ordenar. Aunque no siempre, felizmente.
De donde- y que me perdonen los griegos- los géneros tal vez
no sean más que una simple comodidad de los catedráticos o de
los críticos para no naufragar en el mar de la poesía.
¿ Se quiere decir acaso que la poesía escapa a la crítica?¿ que el
poder de penetración de la crítica no logra horadar el centro de la
turbulencia insomne que gesta la poesía?

La crítica está en la base del Conocer, la poesía en la del Ser.
entre Kant y Heidegger se labró el debate fundamental de la filosofía
moderna.
¿Conocer para ser? o ¿ser para conocer?
Es muy probable que hoy cómo nunca antes, con modestia-o
con radicalidad, cómo lo quiere Wittgenstein- se nos plantee la
necesidad de una poesía centralmente crítica y de una crítica
centralmente poética.
Frente a tales evidencias, ¿ no estamos en el reino de la pura ficción?

jorge lafforgue.